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viernes, 12 de septiembre de 2014

Fuego

Era un juego mental, una obsesión, un deber, una necesidad. Eras tú. Después de todo habías conseguido que tus dudas a cerca de un nosotros también las tuviera yo. Y es que te quería, te necesitaba, pero eras como el fuego, si me acerco demasiado me quemo, me hago daño.
Lo único que podía hacer era echarme a tus brazos sin caer a tus pies, y eso, eso era lo más difícil de todo. Se que una vez que empiece no podré parar, ya no habrá salida. Soy débil, no puedo luchar contra mi misma.

Creo que me estoy volviendo loca, no se si por amor, o por ti, sea lo que sea que siento por ti, pero alguien cuerdo no se echa a una hoguera sabiendo que acabará abrasado, y menos alguien que le teme tanto al fuego como yo, solo por su simple deseo de sentir esa llama en su piel, es absurdo, de locos. Tal vez el amor sea eso, una locura, tal vez todos los enamorados estemos locos.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Perdón.

Perdón por si me afecta todo más que al resto, por si me ahogo en una gota de agua o por si solo se ver el punto negro del folio blanco. Perdón por mis melodramas sin sentido, o por mis lágrimas de más sin razón. Perdón y solo perdón por ser como soy, yo no te obligo a que me quieras, ni quiero que lo hagas sin ser sincera, sin antes presentarte a los demonios que llevo dentro, o a las sombras que aparecen en mi todas las noches. Perdón si te he contado una realidad que no querías oír, perdón si de mí no es lo que esperabas, no pretendo engañarte, se como soy, se que tengo innumerables defectos y muy pocas virtudes, se que tengo cicatrices incontables a causa de mis pequeñas debilidades. Cometo fallos, tropiezo mil veces con la misma piedra y soy débil. Perdón.

martes, 26 de agosto de 2014

Mi jaula

Era un algo que no tenía solución, existía, sí, estaba allí,lo sentía, un tremendo desorden mental sin pies ni cabeza. Cada vez se hacía más grande la posibilidad de no encontrar respuestas. ¿Encontrarlas? ¿Cómo encontrar algo si no existe?. Estaba pérdida, sola, desorientada. Era como intentar salir de una jaula, pero el intento agotaba todas mis fuerzas, sin dar resultados, y agotaba toda esperanza alguna. ¿Qué se suponía que debía hacer?¿Quedarme ahí, en la jaula, encerrada en mi infelicidad, en mi tristeza? No, pero no había forma alguna de salir. Ya no podía más, no tenía fuerzas, y cada vez la tristeza que me invadía era mayor. Estaba atrapada y mis duros intentos eran inútiles.

Estúpidez

Y pensar, que volvería a poner la mano en el fuego por tí, a volver a apostarlo todo por tí, a volver a dar cuanto tengo de mi, aun sabiendo que me quemaría, que perdería y que me quedaría sin nada. No entiendo como tal mi masoquismo puede llegar a ser, que aun sabiendo que me va a acabar haciendo daño, lo vuelvo a intentar. No se si es por la pequeñita esperanza que creo ya no tener o por el hecho de que se revela el amor en mi interior a pesar de ya sentirme sin corazón, no lo sé. Pero esa cosa que hay ahí hace que me sienta tonta, desconcertada ¿Como se puede hacer algo que sabes que te va a doler? Es absurdo. Amor, le llaman, yo lo llamo estupidez, una estupidez relativamente bonita, pero estupidez al fin y al cabo.